"No estoy de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte el derecho a expresarla", Voltaire. Espero encontrar muchas opiniones, gracias por vuestro tiempo. Porque... ¿qué sería un mundo sin política?
jueves, 22 de septiembre de 2011
La educación en la encrucijada...
sábado, 20 de agosto de 2011
Fuerza... ¿legítima?
sábado, 13 de agosto de 2011
Muros y murallas
Muros y murallas
En el 50 aniversario de la construcción del muro de Berlín (ese telón de acero), me han entrado ganas de hablar sobre los muros y murallas del mundo.
martes, 19 de julio de 2011
Ciudadana de un lugar llamado mundo...

Lo cierto es que el anuncio me inspiró, aunque tenga miles de errores para mi gusto (para resumirlos, diré solamente que tendría que ser "ciudadanos de una lugar llamado mundo occidental"). Ser ciudadano/a, y además del mundo es complicado. Bueno, tanto como complicado no, pero un poco estresante y quemador de conciencias, sí. Para muestra yo, que me sentía europea, pero que cada vez siento que Europa no existe, es simplemente un continente o un mercado común, nada más.
El ciudadano (masculino genérico) es aquella persona que tiene derechos y deberes en un determinado territorio, en el caso de este artículo sería global. Lo que tendría que pasar con la globalización, en teoría. Lo cierto es que solo con el movimiento del 15 m nos hemos dado cuenta que podemos ser ciudadanos de otra manera, que debemos ser ciudadanos, con deberes. Porque los derechos los tenemos claro todos (los vamos proclamando en cualquier discusión entre amigos, pero no en los lugares que se debería), aunque con la famosa crisis internacional nos los están quitando a marchas forzadas. Pero, nosotros, ciudadanos del mundo Occidental, somos unos privilegiados... aunque tengamos muchas cosas por mejorar, en eso me imagino que estamos todos de acuerdo.
Hay millones de personas que no se pueden considerar ciudadanos, ni siquiera personas. Pensemos en la gente del cuerno de África. Mientras nosotros tiramos calabacines y demás verduras (ojo, no critico a los agricultores, a los que les pagan por debajo del coste de producirlas), hay millones de gente que van a morir en los próximos años, incluso miles de niños, por culpa de la sequía de esa zona. ¿Qué especie de ciudadanos se pueden considerar si ni siquiera tienen el derecho de sobrevivir?
Mientras tanto, aquí, en el mundo "desarrollado", todas las noticias se centran en la crisis finanaciera y económica, por culpa de los movimientos especulativos tanto de bancos, como de particulares (recordemos la burbuja inmobiliaria), de ciudadanos que buscaron únicamente el beneficio personal, llevándose por delante a otros miles de personas. Dentro de esto, he de decir, que para mí ser ciudadano/a es, sobretodo pagar los impuestos. Porque es lo mínimo que se estableció para tener un Estado moderno: todo funciona con nuestros impuestos, y es necesario que se paguen para que todo funcione, desde la policía, el tráfico... Pues bien, retomando el hilo, unos "ciudadanos" pasaron por encima de otros ciudadanos (estos auténticos) y siguen pasando por encima nuestro. Y, por mucho que nos empeñemos en culpar a los Gobiernos nacionales, esto viene de otra parte, aunque los jefes de Gobierno tienen parte de culpa, por no plantarle cara al "Mercado".
Por lo tanto, y retomando (sieto que me voy de un lado a otro), existe una globalización para el mercado, pero no para la política. No hay lugar para los ciudadanos del mundo en nuestro mundo. Pero, ¿hasta qué punto es culpa nuestra? ¿Hasta qué punto nos dedicamos a quejarnos (y yo la primera) de cosas que no tienen tanta trascendencia? Esta pregunta es fácil de responder: porque nos importa lo que tenemos cerca, lo que nos toca de una manera directa o indirecta. Pero, muchos de nostros no sabemos que lo que está pasando por el mundo nos va a afectar de alguna manera, sobretodo en la parte económica (eso ya lo sabemos todos, me da a mí), aunque también ambiental. Y, entonces, ¿por qué no ampliamos las miras hacia lo "internacional"?
Personalmente, intentaré hacer mi aportación a través de este pequeño blog. Lo tenemos que hacer tanto por nosotros, como por todos los no ciudadanos del mundo (y no ciudadanas, que son incluso más). Si la mitad del mundo no tiene derechos civiles (los de primera generación, es decir, los primeros que surgieron históricamente y los que son necesarios para la aplicación de los siguientes), estaría bien que nosotros (nosotras) fuéramos más conscientes de nuestro papel, y pedir que otras personas se convirtieran en ciudadanos o, al menos, fueran escuchados y no tratados peor que los animales al intentar imitarnos (pensemos en la cantidad de gente que viene arriesgando su vida en pateras) o al intentar escapar de una situación que nosotr@s hemos provocado indirectamente, al permitirlo.
Lo sé, soy consciente que hay tantos problemas en el mundo que nos podríamos volver locos al intentar solucionarlos. Pero, por algo debemos empezar, y poco a poco, ir ampliando nuestro marco de actuación. Simplemente, con saber dónde están ciertos países o dando voz a diferentes conflictos, ya estaremos haciendo algo.
viernes, 8 de julio de 2011
Un buen regalo
- Libro de fotos: hecho a mano o contratado con cualquiera de los servicios que ofertan todas las marcas de cámaras de fotos: hp es snapfish, por ejemplo;
- Experiencias de riesgo o aventura: si no le gusta lanzarse al vacío, ¡no se lo compres! Lo cierto es que han surgido muchas empresas que ofertan esto, ya sean las cajas experiencia (ya sean Snapbox, planB!...) disponibles en muchos de los grandes comercios, del tipo Fnac.
- Ropa: yo no lo recomiendo, lo más seguro porque no se me dan bien las tallas... Pero, hay camisetas básicas, del tipo kukuxumusu, o camisetas originales, que están bien por el contenido o dibujo.
- Flores o plantas (yo soy más de que las flores vivan): ¡cuidado con los colores! No creo que la que (o el que) reciba las flores conozca todos los significados de los colores de las rosas, por ejemplo (no todo el mundo es tan... ¿original? como yo), pero nada de blancos ni rojos si no sois parejas o amigos, respectivamente. En caso de duda, multicolor. ;) También es recomendable saber el color.
- Comida: si estás segur@ que no considerará que le estás mandando un mensaje oculto. Chocolate (ahora hacen choco mensajes), desayunos completos, tartas o ramos de chuches son los más socorridos. Si, además, lo hacemos nosotr@s mism@s mejor y más barato.
- Experiencias: las que yo prefiero. En las citadas anteriormente como cajas de experiencias, hay que incluir, por otro lado, a empresas vía internet como Groupalia, Let's bonus... unidas todas en Clic Plan, que unifica todos los sitios que ofertan experiencias a precios más reducidos. En las cajas de experiencias es más fácil, porque puede elegir la persona, si la temática le gusta. Pero, son más caras en general que los planes de las empresas de compra colectiva.
- Libros: si se sabe qué autor le gusta, qué libros ha leído o le gustan... Hay que escuchar los comentarios de la otra persona. Si le gusta leer, puede ser el regalo perfecto, pero cuidado con los libros demasiado grandes para personas que no tienen tiempo ni espacio (es mi caso, por mucho que me gusta leer)
- Artículos de papelería: tipo post it, libretitas... Especialmente para las chicas. Pero, a ser posible, que sea de acompañanemiento a otro regalo, porque sino queda corto, por mucho que sean bonitos y los necesites.
- Regalos diferentes: ¿qué son estos? Pues, mini geishas (hablo de kimmidoll), legos, llaveros originales, artículos de merchandising de los grupos o cosas que le guste a la otra persona...
- Retrato: personalmente, me encantan, y sobretodo si tiene gustos artísticos... Además, ayudarás a los y las artistas que prestan sus servicios por las plazas de España y del mundo.
Para las personas a las que no conoces tanto... Pues, se puede recurrir a los clásicos, aunque no siempre se quede bien. Hablo, por ejemplo, de las corbatas a los hombres que no utilizan a menudo; los perfumes a las mujeres/ hombres, sin saber si le gusta floral, marino, fresco... En este caso, casi que las cajas de experiencias son un buen recurso, en el caso en que te quieras gastar cierto dinero en la persona, pero siempre quedas bien con este recurso. O, las flores o plantas, en el caso en que le guste ésto.
Pues, nada más, sé que no he hecho una gran aportación, pero puede que a alguien le sirva de algo. ¡Gracias por leerme! Que nadie se asuste de ver este artículo dentro de un blog tan de reflexión: no solo de poder y de política vive el hombre... ;)
jueves, 23 de junio de 2011
El gobierno de... la economía
viernes, 17 de junio de 2011
"Somos la levadura que levantará a la masa"
miércoles, 8 de junio de 2011
Los pepinos españoles... esos grandes desconocidos
Un día, mi profesor de Teoría de la Elección Pública (optativa) preguntó: ¿por qué hay tanto revuelo con lo de la caída de ventas de los coches y no con la industria agroalimentaria? Me temo que todos nosotros caímos, y empezamos a hablar de diferentes aspectos. Yo, por mi parte, hablé de los grupos de poder relacionados en cada uno de los sectores: agricultura, tractores, abonos por un lado; multinacionales de los coches y sus derivados, industria petrolera por el otro. Si lo ponemos en la balanza la agricultura vuela de la balanza. Mi profesor, sorprendentemente, no me hizo caso, y nos dijo que el sector agro-alimentario e España estaba muy mal valorado, y que sí que tenía poder económico, en lo que respecta a empleos, cifras de exportación...
Y, ¿esto a qué viene? Pues, lo cierto es que me acuerdo todos los días de este profesor cuando veo en las noticias cómo se está desarrollando el "conflicto de los pepinos españoles". Además de las connotaciones que cada uno quiera ponerle, me parece un duro golpe. Ya no solo para los agricultores, que están perdiendo todo lo que invirtieron en semillas, abonos, agua (aunque, antes de la crisis le pagaban el kilo de pepino a 0'17 euros), sino por todos los productores de la agricultura de exportación de verduras en general, afectadas también.
Ante un aviso falso de lo que podríamos decir una presienta de Comunidad autónoma alemana, de que la bacteria e coli (que, acordémonos, está causando varias muertes y que varios hospitales estén colapsados de enfermos), señaló a los pepinos españoles de la causa. De repente, dejaron de comprar pepinos españoles en Alemania, Francia y sobretodo Rusia, una gran cliente. Todo el mundo hizo caso a la todopoderosa Alemania.
Al investigar, se dieron cuenta que no eran los pepinos españoles los causantes de esta bacteria mortífera, o al menos no de la mutación causante de todos los muertos y heridos graves. Nadie pidió perdón. Hicieron lo que tenían que hacer. Cuando estudias a la Unión Europea te dicen que entre los países no puede haber denuncias, o al menos estaba pensada para que así fuera, con lo que no hay un Tribunal para investigar los delitos de países miembros. Como siempre, la teoría no es lo mismo que la práctica.
Entiendo que se pusieran nerviosos con la situación que tenían entre manos, pero señalar a los españoles como los causantes de toda la crisis es escandaloso. Es más, me suena incluso a esos liberales de países del Este y Norte de Europa que no piensan pagar "la fiesta griega" de sus bolsillos. ¿Esto es consecuencia de la concepción de los P.I.G.S. (para quienes no lo sepan, está pensado para que todos piensen que los cuatro países que formamos parte de esta palabra somos unos cerdos, en todo. Los países son: Portugal, Italia, Grecia y España)? Lo más seguro es que sí. Y es muy triste, porque siendo miembros de la misma Unión Europea, tenemos las mismas normas de calidad, de seguridad, de trabajo agrario que todos los países que nos han negado la compra de los diferentes productos agrícolas. ¿Por qué se empeñan en hundir nuestra reputación? ¿No tienen bastante con el hundimiento de Grecia y de Portugal?
Para que nadie se asuste, a esos "ellos" a los que me dirijo son, por un lado, los especuladores (esos siempre están por ahí aunque no haya supuestas crisis, ya las crean ellos) y los países de Europa Central, tan orgullosos de su desarrollo económico (independientemente de la gran capacidad innovadora de los alemanes de la calidad de su trabajo, muy mal tiene que ir el desarrollo económico de estos países si consiguen que las grandes empresas de automóviles, por ejemplo, las mismas que actúan aquí, tiendan a mantener los empleos en Alemania mientras en los famosos pigs se dediquen a realizar ERES...), de sus valores democráticos (mientras se dedican a tirar a ciudadanos europeos, como son los rumanos). No estoy pidiendo que Alemania se arrodille ante nosotros, o que haga lo propio con Rusia, nuestro mayor cliente en prácticamente todo lo que del sector primario se extrae, para que vuelvan a confiar en nosotros. Simplemente, que se comprometa con nuestro sector agrario, que pague de su bolsillo la indemnización (más de los 150 millones que han prometido), que se comprometan a seguir comprando nuestros productos, que haga ella la promoción de estos productos ante toda Europa y que, por supuesto determine de dónde ha salido la famosa bacteria, para aclarar la situación. Que lo pague la Unión Europea es como pagarlo nosotros, porque también la financiamos.
Aún así la situación no volverá a ser la misma. Me sorprende que todas las sospechas siempre vayan a los mismos sitios. No me gustaría pensar que hay intereses ocultos detrás de la acusación (que los hay, por cierto), pero esto ha ayudado a que entrasen productos de terceros países con convenio de colaboración con nuestra encantadora Unión Europea que, me temo, no cumplen los mismos requisitos.
No quiero que me consideren una nacionalista española, aunque me siento más española que los que se llenan la boca con ello, pero estoy pensando en las consecuencias en la agricultura, en la imagen de España, en que nos consideren siempre como unos retrasados y catetos, en las consecuencias que tiene eso en nuestra vida cotidiana...
En fin, para una ciudadana europea, como me gusta decir a mí, cada día me estoy convirtiendo en más euro-escéptica. Y no porque yo quiera, sino por asuntos externos, como son las acciones y actitudes de los países de la Unión, de los que pensaba que se conseguiría acabar con los paraísos fiscales, una unión real entre ciudadanos, un mercado limpio, un ámbito de trabajo mejor; pero desde la cual solo nos llegan quejas de insalubridad, quejas de la falta de competitividad, y lo último, la posible reducción de las cuotas de la Seguridad Social...
Sólo he de decir que ¡el pepino está mejor que todas las choukrutes del mundo! Y que, al menos a nivel nacional, se intente consumir pepino, lechuga y tomate de nuestros productores. Y si es ecológico, mejor que mejor. Por otro lado, esperemos que las mutaciones de la bacteria (dicen que es humana, no animal) no sea por culpa de los Organismos Modificados Genéticamente... Yo me entiendo.