"No estoy de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte el derecho a expresarla", Voltaire. Espero encontrar muchas opiniones, gracias por vuestro tiempo. Porque... ¿qué sería un mundo sin política?
viernes, 10 de octubre de 2014
"El dinero: de fin a medio", de Christian Felber
domingo, 13 de julio de 2014
Consumo responsable: la Certificación social participativa (CSP)
viernes, 25 de abril de 2014
¿Empresarios/as?
jueves, 6 de marzo de 2014
Soberanía Alimentaria (también en el "desarrollo")
lunes, 22 de julio de 2013
Economía del bien común: ¿qué es?
El modelo se centra en tres pilares básicos, a partir de los cuales continúa y se desarrolla. El primero es el de las empresas, originarias de este movimiento y con deseos de sobrepasar la simple responsabilidad social corporativa. Por otro lado están los municipios, fomentadores de estas empresas, así como de valores de participación directa. Finalmente, está el medio ambiente (ecología) y la esfera individual, en relación los unos con los otros como un único conjunto. La idea es que los tres ámbitos están conectados y, como tal, han de ser tratados en su conjunto. Además, la influencia está presente: si los ciudadanos demandan la EBC, el municipio realizará el primer paso, incorporando a las empresas en su camino.
¿Cómo saber si sigues los principio de la EBC? Existe el Balance del Bien Común, que indica la puntuación posible que una empresa x tendría si cumple uno, varios o todos los componentes del Bien Común, esto es, valor social del producto, relación con los clientes, con los proveedores, etc. (aquí) Para los municipios aún no está disponible una matriz, ya que está en marcha (las variables políticas son menos cuantificables). Hay en marcha un Balance individual, para ser consciente de la cercanía con el modelo, aunque no con medidas claras como el de empresa... (aquí)
Pero, lo cierto es que si no se demanda, no será aplicable, y para ello es necesario saber de qué se trata...
Y, para más info, entrad en la página de la asociación por el Bien Común, aquí. Incluso, podéis mirar este vídeo-resumen:
jueves, 23 de mayo de 2013
Guía Erasmus: IEP Lyon
sábado, 12 de enero de 2013
Sueldos de representantes vs sueldos de políticos
jueves, 12 de julio de 2012
#ArdeValencia: ¿crónica de una muerte anunciada?
jueves, 3 de mayo de 2012
La responsabilidad social corporativa: ¿también en crisis?
Volviendo a la Economía Social, decir que muchas veces se habla de esto cuando tenemos delante a asociaciones, ongs, cooperativas... Es decir, no empresas, sino entidades con características del llamado Tercer Sector, más cercanas al mundo del voluntariado. No debería ser así, ya que en muchos casos sería útil una RSC con entidad propia, para intentar mejorar la situación actual. no solo por mejorar la imagen corporativa, que es uno de los "fundamentos" de esta idea, sino simplemente, por cooperar y por estar en concordia con la sociedad. Simplemente, con intentar generar efectos externos positivos (aquellas efectos de la actividad empresarial que no son monetarios, pero que tienen incidencia en la sociedad, en este caso, positivo), el sistema mejoraría. Recordemos que, una de las ideas de la RSC es intentar una distribución equitativa de las rentas generadas. Pero, no hay que pensar que ésta sea algo negativo para la empresa, sino que también se incluye el Marketing, el mantenimiento de la empresa, su desarrollo...
Es necesario una buena combinación entre las buenas prácticas empresariales y el no intento de absorver poder, por otro lado. En momentos de crisis, surgió esta idea como un extra a la ayuda que pudieran prestar las ongs o las asociaciones de ayuda, y también el Estado. Y también se dieron cuenta de que, gracias a estas actuaciones, los empleados/as trabajaban más motivados, la empresa era mejor considerada por los/as consumidores/as...
¿Por qué se ha dejado de lado este aspecto? Y, si hay empresas que lo apliquen, ¿por qué no se hace publicidad del mismo? Si eres empresa, tienes ideas, ya la aplicas, te animo a dejar un comentario. Si eres un/a ciudadano/a con ideas, también puedes hacerlo.
martes, 19 de julio de 2011
Ciudadana de un lugar llamado mundo...

Lo cierto es que el anuncio me inspiró, aunque tenga miles de errores para mi gusto (para resumirlos, diré solamente que tendría que ser "ciudadanos de una lugar llamado mundo occidental"). Ser ciudadano/a, y además del mundo es complicado. Bueno, tanto como complicado no, pero un poco estresante y quemador de conciencias, sí. Para muestra yo, que me sentía europea, pero que cada vez siento que Europa no existe, es simplemente un continente o un mercado común, nada más.
El ciudadano (masculino genérico) es aquella persona que tiene derechos y deberes en un determinado territorio, en el caso de este artículo sería global. Lo que tendría que pasar con la globalización, en teoría. Lo cierto es que solo con el movimiento del 15 m nos hemos dado cuenta que podemos ser ciudadanos de otra manera, que debemos ser ciudadanos, con deberes. Porque los derechos los tenemos claro todos (los vamos proclamando en cualquier discusión entre amigos, pero no en los lugares que se debería), aunque con la famosa crisis internacional nos los están quitando a marchas forzadas. Pero, nosotros, ciudadanos del mundo Occidental, somos unos privilegiados... aunque tengamos muchas cosas por mejorar, en eso me imagino que estamos todos de acuerdo.
Hay millones de personas que no se pueden considerar ciudadanos, ni siquiera personas. Pensemos en la gente del cuerno de África. Mientras nosotros tiramos calabacines y demás verduras (ojo, no critico a los agricultores, a los que les pagan por debajo del coste de producirlas), hay millones de gente que van a morir en los próximos años, incluso miles de niños, por culpa de la sequía de esa zona. ¿Qué especie de ciudadanos se pueden considerar si ni siquiera tienen el derecho de sobrevivir?
Mientras tanto, aquí, en el mundo "desarrollado", todas las noticias se centran en la crisis finanaciera y económica, por culpa de los movimientos especulativos tanto de bancos, como de particulares (recordemos la burbuja inmobiliaria), de ciudadanos que buscaron únicamente el beneficio personal, llevándose por delante a otros miles de personas. Dentro de esto, he de decir, que para mí ser ciudadano/a es, sobretodo pagar los impuestos. Porque es lo mínimo que se estableció para tener un Estado moderno: todo funciona con nuestros impuestos, y es necesario que se paguen para que todo funcione, desde la policía, el tráfico... Pues bien, retomando el hilo, unos "ciudadanos" pasaron por encima de otros ciudadanos (estos auténticos) y siguen pasando por encima nuestro. Y, por mucho que nos empeñemos en culpar a los Gobiernos nacionales, esto viene de otra parte, aunque los jefes de Gobierno tienen parte de culpa, por no plantarle cara al "Mercado".
Por lo tanto, y retomando (sieto que me voy de un lado a otro), existe una globalización para el mercado, pero no para la política. No hay lugar para los ciudadanos del mundo en nuestro mundo. Pero, ¿hasta qué punto es culpa nuestra? ¿Hasta qué punto nos dedicamos a quejarnos (y yo la primera) de cosas que no tienen tanta trascendencia? Esta pregunta es fácil de responder: porque nos importa lo que tenemos cerca, lo que nos toca de una manera directa o indirecta. Pero, muchos de nostros no sabemos que lo que está pasando por el mundo nos va a afectar de alguna manera, sobretodo en la parte económica (eso ya lo sabemos todos, me da a mí), aunque también ambiental. Y, entonces, ¿por qué no ampliamos las miras hacia lo "internacional"?
Personalmente, intentaré hacer mi aportación a través de este pequeño blog. Lo tenemos que hacer tanto por nosotros, como por todos los no ciudadanos del mundo (y no ciudadanas, que son incluso más). Si la mitad del mundo no tiene derechos civiles (los de primera generación, es decir, los primeros que surgieron históricamente y los que son necesarios para la aplicación de los siguientes), estaría bien que nosotros (nosotras) fuéramos más conscientes de nuestro papel, y pedir que otras personas se convirtieran en ciudadanos o, al menos, fueran escuchados y no tratados peor que los animales al intentar imitarnos (pensemos en la cantidad de gente que viene arriesgando su vida en pateras) o al intentar escapar de una situación que nosotr@s hemos provocado indirectamente, al permitirlo.
Lo sé, soy consciente que hay tantos problemas en el mundo que nos podríamos volver locos al intentar solucionarlos. Pero, por algo debemos empezar, y poco a poco, ir ampliando nuestro marco de actuación. Simplemente, con saber dónde están ciertos países o dando voz a diferentes conflictos, ya estaremos haciendo algo.
jueves, 23 de junio de 2011
El gobierno de... la economía
miércoles, 8 de junio de 2011
Los pepinos españoles... esos grandes desconocidos
Un día, mi profesor de Teoría de la Elección Pública (optativa) preguntó: ¿por qué hay tanto revuelo con lo de la caída de ventas de los coches y no con la industria agroalimentaria? Me temo que todos nosotros caímos, y empezamos a hablar de diferentes aspectos. Yo, por mi parte, hablé de los grupos de poder relacionados en cada uno de los sectores: agricultura, tractores, abonos por un lado; multinacionales de los coches y sus derivados, industria petrolera por el otro. Si lo ponemos en la balanza la agricultura vuela de la balanza. Mi profesor, sorprendentemente, no me hizo caso, y nos dijo que el sector agro-alimentario e España estaba muy mal valorado, y que sí que tenía poder económico, en lo que respecta a empleos, cifras de exportación...
Y, ¿esto a qué viene? Pues, lo cierto es que me acuerdo todos los días de este profesor cuando veo en las noticias cómo se está desarrollando el "conflicto de los pepinos españoles". Además de las connotaciones que cada uno quiera ponerle, me parece un duro golpe. Ya no solo para los agricultores, que están perdiendo todo lo que invirtieron en semillas, abonos, agua (aunque, antes de la crisis le pagaban el kilo de pepino a 0'17 euros), sino por todos los productores de la agricultura de exportación de verduras en general, afectadas también.
Ante un aviso falso de lo que podríamos decir una presienta de Comunidad autónoma alemana, de que la bacteria e coli (que, acordémonos, está causando varias muertes y que varios hospitales estén colapsados de enfermos), señaló a los pepinos españoles de la causa. De repente, dejaron de comprar pepinos españoles en Alemania, Francia y sobretodo Rusia, una gran cliente. Todo el mundo hizo caso a la todopoderosa Alemania.
Al investigar, se dieron cuenta que no eran los pepinos españoles los causantes de esta bacteria mortífera, o al menos no de la mutación causante de todos los muertos y heridos graves. Nadie pidió perdón. Hicieron lo que tenían que hacer. Cuando estudias a la Unión Europea te dicen que entre los países no puede haber denuncias, o al menos estaba pensada para que así fuera, con lo que no hay un Tribunal para investigar los delitos de países miembros. Como siempre, la teoría no es lo mismo que la práctica.
Entiendo que se pusieran nerviosos con la situación que tenían entre manos, pero señalar a los españoles como los causantes de toda la crisis es escandaloso. Es más, me suena incluso a esos liberales de países del Este y Norte de Europa que no piensan pagar "la fiesta griega" de sus bolsillos. ¿Esto es consecuencia de la concepción de los P.I.G.S. (para quienes no lo sepan, está pensado para que todos piensen que los cuatro países que formamos parte de esta palabra somos unos cerdos, en todo. Los países son: Portugal, Italia, Grecia y España)? Lo más seguro es que sí. Y es muy triste, porque siendo miembros de la misma Unión Europea, tenemos las mismas normas de calidad, de seguridad, de trabajo agrario que todos los países que nos han negado la compra de los diferentes productos agrícolas. ¿Por qué se empeñan en hundir nuestra reputación? ¿No tienen bastante con el hundimiento de Grecia y de Portugal?
Para que nadie se asuste, a esos "ellos" a los que me dirijo son, por un lado, los especuladores (esos siempre están por ahí aunque no haya supuestas crisis, ya las crean ellos) y los países de Europa Central, tan orgullosos de su desarrollo económico (independientemente de la gran capacidad innovadora de los alemanes de la calidad de su trabajo, muy mal tiene que ir el desarrollo económico de estos países si consiguen que las grandes empresas de automóviles, por ejemplo, las mismas que actúan aquí, tiendan a mantener los empleos en Alemania mientras en los famosos pigs se dediquen a realizar ERES...), de sus valores democráticos (mientras se dedican a tirar a ciudadanos europeos, como son los rumanos). No estoy pidiendo que Alemania se arrodille ante nosotros, o que haga lo propio con Rusia, nuestro mayor cliente en prácticamente todo lo que del sector primario se extrae, para que vuelvan a confiar en nosotros. Simplemente, que se comprometa con nuestro sector agrario, que pague de su bolsillo la indemnización (más de los 150 millones que han prometido), que se comprometan a seguir comprando nuestros productos, que haga ella la promoción de estos productos ante toda Europa y que, por supuesto determine de dónde ha salido la famosa bacteria, para aclarar la situación. Que lo pague la Unión Europea es como pagarlo nosotros, porque también la financiamos.
Aún así la situación no volverá a ser la misma. Me sorprende que todas las sospechas siempre vayan a los mismos sitios. No me gustaría pensar que hay intereses ocultos detrás de la acusación (que los hay, por cierto), pero esto ha ayudado a que entrasen productos de terceros países con convenio de colaboración con nuestra encantadora Unión Europea que, me temo, no cumplen los mismos requisitos.
No quiero que me consideren una nacionalista española, aunque me siento más española que los que se llenan la boca con ello, pero estoy pensando en las consecuencias en la agricultura, en la imagen de España, en que nos consideren siempre como unos retrasados y catetos, en las consecuencias que tiene eso en nuestra vida cotidiana...
En fin, para una ciudadana europea, como me gusta decir a mí, cada día me estoy convirtiendo en más euro-escéptica. Y no porque yo quiera, sino por asuntos externos, como son las acciones y actitudes de los países de la Unión, de los que pensaba que se conseguiría acabar con los paraísos fiscales, una unión real entre ciudadanos, un mercado limpio, un ámbito de trabajo mejor; pero desde la cual solo nos llegan quejas de insalubridad, quejas de la falta de competitividad, y lo último, la posible reducción de las cuotas de la Seguridad Social...
Sólo he de decir que ¡el pepino está mejor que todas las choukrutes del mundo! Y que, al menos a nivel nacional, se intente consumir pepino, lechuga y tomate de nuestros productores. Y si es ecológico, mejor que mejor. Por otro lado, esperemos que las mutaciones de la bacteria (dicen que es humana, no animal) no sea por culpa de los Organismos Modificados Genéticamente... Yo me entiendo.
viernes, 26 de noviembre de 2010
La fábula de los burros
"Llegó a un pueblo un señor que quería burros. Los tres primeros los compró a 100 €. Al día siguiente volvió y compró otros burros por 200. Al día siguiente vino y dijo que le gustaban mucho y compró otros tantos a 300€. Con esto, los que le habían vendido los burros al principio emezaban a estar cabreados.
Pero, al siguiente día, llegó y dijo que compraba los burros a 600€. Todos salieron corriendo a buscar burros para vendérselo al señor de traje. Con esto, se habían terminado los burros en el pueblo, y fueron a otros pueblos y los compraron a 400, y así ganaban 200.
Muchos de los vendedores, viendo la rentabilidad de la actividad, se endeudaron al intentar comprar el máximo de burros posible, con lo que pidieron dinero, préstamos, hipotecaron su casa... Pero, al llegar al pueblo se dieron cuenta de que el comprador había desaparecido. Con esto, se quedaron sin dinero, endeudados a más no poder y con cientos de burros, que no necesitaban.
La población, en pánico se fue directamente al ayuntamiento, así como los Bancos, que veían cómo la gente no pagaba sus deudas.
Lo que ninguno de ellos sabía es que el señor de traje, con los mismos burros que había comprado, al día siguiente los vendía, con lo que se quedó él con todo el beneficio de esas transacciones.
Volvamos al pueblo: la gente acudió al ayuntamiento en masa y ¿qué hizo esta institución? Le bajó el sueldo a los funcionarios para poder pagar las deudas de los vecinos"
Es una buena forma de decir cómo unos ganan siempre y otros pagan por lo que ellos no a¡han cometido...
domingo, 9 de mayo de 2010
Infamias y calumnias.
lunes, 29 de marzo de 2010
¿Qué tal si hacemos el año del Planeta?
Este fin de semana se ha celebrado al hora del Planeta por todo el Mundo. La verdad es que los organizadores han informado de que ha sido un éxito.
Lo cierto es que estoy de acuerdo, pero viendo alguna de las imágenes de los apagones de los monumentos de la diferentes ciudades, me da la impresión de que no es necesario iluminarlas tanto como lo están ahora. De ahí el título de este artículo.
Entiendo que este es un hecho que se hace para tomar conciencia, para dar ejemplo... y, sí estoy de acuerdo. Pero, ¿de qué sirve apagar los monumentos, si se sigue gastando un dineral en cientos de miles de farolas, anti-ecológicas, anti-económicas...? Además, en muchos de ellos no era ni necesario tenerlos encendidos. Yo a la Cibeles la veo igual con o sin iluminación. Alguien me puede decir, pero si es un símbolo, los turistas la ven mucho... Bueno, vale, la Cibeles puede permanecer encendida, pero viniendo al caso valenciano (mi querida ciudad), no es necesario iluminar las Torres de Serrano, cuando se ve mejor y más imponente sun iluminación, o el Micalet, que no es necesario iluminar.
Pero, lo cierto es que lo que más consume es, sin duda, la iluminación nocturna. Es necesaria, eso no lo voy a negar, pero se puede conseguir tener menos postes de farolas, con la misma iluminación. Porque, ¿hace cuánto que no hemos visto las estrellas en las ciudades? Solo hay que poner las farolas mirando hacia abajo con un tipo de capucha que lleve directamente la iluminación hacia la calle, donde tiene que estar. Lo demás ya es reducir el número de farolas.
Es económico y ecológico.
¿Qué tal si hacemos el año del Planeta, ya que hemos hecho tantas barbaridades hasta ahora?


