miércoles, 3 de febrero de 2010

Por la cocina de siempre, sin hidrógeno y en cantidad


Me sorprende ver que los premio Michelin sólo se dan a restaurantes que tienen cocina desestructurada, con bonita presentación, pero muy poca cosa.
No es que sea una radical, todo el mundo podría ir a esos sitios, pero... te cuesta mucho, y seguro que quedas con hambre. Además, ¿qué pasa? ¿La cocina desestructurada está más buena que la cocina tradicional? ¿Es superior? ¿Por qué hablamos de la cocina de diseño y no de la de los bares tradicionales, el de nuestras madres? Porque está muy visto, creo escuchar.
Desde aquí pido un nuevo premio, para aquellos restaurantes y bares que tengan comida normal y corriente, con nombres que no sean sacados de un libro de poesía, y en la cantidad justa.
Una cosa es que tenga una bonita presentación, y otra cosa es que te de pena comértelo (yo personalmente, le haría fotos, lo olería... pero, no podría comérmelo).
Donde estén unas migas, unos espaguetis (da igual su salsa), una ensalada con fundamento, un arroz (ya sea paella, al horno...), un postre como la fruta (que sabes que es fruta) que se quiten todos los pétalos de rosa, las gotas de salsa, el aroma a bosque (os lo juro, lo escuché una vez), y el hidrógeno líquido.
Porque, esta es otra, los grandes chefs son hombres. Les llamamos chefs, pero a las mujeres cocineras. Pues no me parece bien. A partir de ahora se les llama a todos cocineros o a todos chefs, pero no pongamos a unos por encima de las otras, porque no es justo.
Por otro lado, tenemos que nadie sabe qué efectos puede tener el hidrógeno en nuestro sistema. Sí, si lo utilizan será por algo, claro. Están sujetos a análisis, controles para ello. Pero, yo creo que ya es suficiente la cantidad de colorantes, edulterantes, acidulantes... que tiene la comida (por no hablar de los químicos propios de la agricultura comercial y de la contaminación de los mares) para que, además tengamos que meternos cosas modificadas.

Desde aquí un saludo a todos los bares y restaurantes que ponen cantidad en los platos, y tienes evidencia de lo que te estás comiendo, y que, no nos olvidemos, tiene solo los químicos propios de los alimentos, no otros.
Como veis, estoy intentando reducir los artículos para no aburriros. Siempre vuestra, con cariño.

P.D: Mi padre es el chef de la casa, y nos hace comida de verdad y con buena presentación.

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