miércoles, 5 de febrero de 2014

Sexualidad y rol de género

Reforma del aborto, insistencia por parte de ciertos sectores conservadores de la eliminación de la masturbación, educación sexual brillando por su ausencia, conocimiento e investigación sobre el aparato reproductivo masculino pero nada del femenino, desigualdades salariales... ¿Tiene todo una relación o es fruto de mi imaginación? 
Empecemos por el principio: desigualdad salarial, continuación de la violencia machista, menor permanencia en los puestos de trabajo y más peligro de no encontrarlo que los hombres. Muchos/as ya sabemos que en lo que respecta al mundo laboral hay diferencias, por mucho que sea en un puesto con iguales responsabilidades y conocimientos que el hombre. En este blog ya he hablado del techo de cristal, al que hay que añadir el suelo de barro, en el que estamos en la actualidad, tanto mujeres como hombres. El suelo de barro es aquella situación penosa (por sus condiciones salariales, de horas de trabajo, precariedad, falta de libertades o derechos, etc) en la que ciertas personas se encuentran, tanto en situación pública como privada, de la que no pueden salir y en la que, en muchos casos, se hunden más. 

Junto con esta desigualdad, que nadie puede responder, encontramos los referentes culturales en el aspecto: la mujer (no sé cómo ni por qué) ha de estar siempre perfecta, joven (sin arrugas), con pelo sedoso, a la moda, aceptar su papel de madre (directamente ser madre joven), y al mismo tiempo ser buena en su trabajo, claro. De ahí que los anuncios que se observan van dirigidos a nuestro tránsito intestinal, a poder dormir bien y, claro, el gran terreno de la moda y la belleza, que va subiendo sus expectativas cada vez más. 
No hablaré aquí de las Ángeles de Victoria' Secret, que ya han sido criticadas (no ellas, si no lo que representan) por las altas expectativas que generan en mujeres y jóvenes que, como yo, somos más bajas, con más talla y somos menos cercanas al ideal de belleza, por mucho que estemos más sanas y/o más satisfechas que ellas. Además, consiguen sexualizar la figura femenina. Me centraré mejor en el hecho de que, de repente, aparecieran maniquíes con abundante vello púbico en Nueva York. Mi pregunta es: ¿y a mí qué me importa si está de moda o no tener vello? Si quiero tenerlo, lo tengo. Además, este hecho siempre fue una reivindicación de grupos feministas o naturalistas. Me parece bastante preocupante que, de golpe, una empresa como American Apparel, creadora de la imagen de la mujer maniquí junto con otras muchas, le dé por hacer creer que está por la "naturalidad" de la mujer. Impresionante. 

El vello es algo que hay que eliminar, porque oscurece cierto objeto de deseo, llamada vagina y porque, mira tú qué cosas, también la industria del porno (no sé si antes o después de la de la moda y de la creación y promoción de los centros de depilación) nos indica que mejor sin pelo. Además, también está la salubridad de la zona: si hay vello, hay sudor, si hay sudor, hay olor. Y vuelvo ahora a los anuncios: la regla debe ser escondida. ¿Qué diferencia hay entre nuestros días y los de antes de la creación de compresas, tampones, etc? Nada. Claro, no voy a decir que no sean prácticos. Pero, primero son contaminantes, segundo son caros y tercero según los anuncios sólo estamos mirando y preocupándonos por cómo huele. La regla, ese proceso natural, también es creída como, casi, una enfermedad: casi que no hay que acercarse a una mujer cuando tiene la regla, no sea caso que te ataque. Y, claro, tampoco te puedes acostar con ella (con nosotras), no vaya a ser que se manche todo. Esto, por supuesto, fomentado también por nosotras mismas, que nos vamos reduciendo en estos días. 
Hablando ahora de relaciones sexuales o sensuales o afectivas, como se quiera, me centraré en la masturbación o auto placer, tanto masculino como femenino. La semana pasada me sorprendió este artículo sobre cómo reducir la masturbación y los "problemas" de la misma. La masturbación, señoras y señores, te vuelve más egoísta, anti-social y un/a depravado/a. Y todos debemos saber que ésta no es una manera de independencia o de auto satisfacción, conocimiento de tu placer, etc. sino que es provocado por: "el aburrimiento, la sensación de soledad, el miedo, el estrés y el cansancio". Siempre negativo. Y, claro esto viene por la erotización del ambiente (en eso estoy de acuerdo, pero no en que sea causa de la masturbación), por tener una mala alimentación, estar rodeado de malas compañías y no dedicarte a la filosofía, para resumirlo. Esto deja a las personas que se masturban en mala situación, ¿verdad? Creo que somos egoístas, nada comprometidos políticamente, influenciables por las modas y, además, somos una mala compañía. ¿Quién iba a decir que un acto privado te iba a causar tantos problemas? Y, si ya hablamos de masturbación femenina, los clichés son multiplicados. Ninguna joven puede admitir en público masturbarse, porque no está bien visto y, además, ¿para qué hacerlo? Eso son cosas de degenerados (masculinos). Lo cierto es que la masturbación masculina ha sido más criticada en la historia que la femenina, ya que el líquido vaginal no es: 1) ni tan importante; 2) ni sale tanta cantidad. 
Y ahora pasemos al semen. Lo sé, estoy en un blog serio y no tendría que ponerme a hablar de este tipo de cosas. Pero, todo tiene relación y os pido que sigáis leyendo. No voy a decir guarrerías, promis. Bien, el semen es el nuevo líquido del grial (o directamente el Santo Grial, si incorporamos el aparato reproductor como contenedor). Se multiplican los estudios que afirman que el semen es bueno para la piel, si se traga tiene muchas propiedades, en otros aspectos puede ayudar a la digestión... Independientemente de esto, y pudiendo tener razón (yo, sinceramente, no lo sé, con lo que no puedo juzgarlo), ¿qué pasa con los fluidos femeninos? ¿No tienen nada positivo? ¿Ni siquiera sales minerales? No, lo máximo que he leído en este tema (de manera ligera) es que hacer muchos cunnilingüis te provoca cáncer. Es una leyenda urbana, pero ahí está. De ahí que el aborto sea considerado un delito: ¿cómo puede ser posible que alguien niegue el todo santo semen? No, tiene que dar a luz al fruto de este líquido celestial, por mucho que sea una violación. El sexo oral para el hombre está más que aceptado, pero para la mujer no. El placer de uno está supeditado al placer de la otra en este caso. 
¿Cómo es posible que haya llegado desde un nivel de desigualdad de salarios a la intimidad? Ahora lo explico, no os pongáis nerviosos/as: roles de género. Los hombres serán los que dirigen la política, los asuntos públicos, los que tienen la fuerza y por ende la autoridad, son los racionales, los que proporcionan seguridad y los que buscan el éxito. Las mujeres, por su parte, son las sensibles, las madres, las que se encargan de los sentimientos, las que reducen los conflictos o negocian, su ámbito es el familiar y buscan ser queridas. A ello también "ayuda" libros como "Cásate y sé sumisa" y su versión masculina. Por ello, la mujer está para servir al hombre, no para ser su compañera de trabajo, una líder, una representante, alguien de responsabilidad, sino máximo una intermediadora y alguien reducida al cuidado. Lo sé, esto es exagerado y en muchos hogares estos roles no se cumplen (¡gracias!), pero si miramos las encuestas de distribución de las tareas en el hogar son las mujeres las que más se dedican a ello. 

Y de los roles pasamos al mundo del trabajo: ¿no es un poco extraño que los trabajos "femeninos" (cuidados en general, selección de productos y de personal en la industria, las tareas del hogar) sean peor pagados y peor vistos que los "masculinos" (dirección de empresas, cargos de responsabilidad)? Y, de aquí surge la diferencia entre capacidad y conocimiento. No me hagáis mucho caso en los nombres, porque no estoy segura que sea exactamente así, pero ahora lo explico: hay trabajos en los que las mujeres somos capaces, en relación con nuestro rol de género (cuidado, especialmente). Somos capaces por nuestra propia naturaleza (unas más que otras) y por ello no hay que pagarnos por un conocimiento adquirido. En cambio, los hombres necesitan un conocimiento (un extra) para llegar a los mismos trabajos, con lo que 1) son mejor vistos; y 2) son mejor pagados. De ahí que para llegar a puestos "masculinos", sea necesario mucho más "conocimiento", ya que, en este caso, la capacidad es la masculina y las mujeres no estamos preparadas para ello. 
Y ahora, el salto a la política, el tema de mi blog: mujeres y política. Hay menos, tanto en cargos de responsabilidad en el partido como en las bases de los partidos políticos. Además, si se observan las cifras del CIS, las mujeres tienen menor interés en la política, participan menos, aunque lo hagan vía las asociaciones, donde son mayoritarias y su labor no pagada, claro. Y, muchas de las mujeres en política, qué cosas, siguen más los principios masculinos que los femeninos, ya que para entrar en un mundo de hombres, hay que actuar como los hombres. Y esto por no hablar de los juicios que lanzan a las políticas, más centradas en su aspecto que en su gestión. Porque, ¿cuántas veces se criticó a Zapatero por cómo vestía? ¿Y a Fernández de la Vega, primera vice-presidenta de España? Y, otra vez la moda, el aspecto físico. Esta falta de presencia en política también viene de nosotras mismas, claro: nos hemos creído el papel de sumisas, que el espacio público no es el nuestro, y no es nuestro ámbito natural ni de confort. Y esto sucede también en las empresas. Pero, ¿hasta qué punto es "culpa" nuestra? ¿No es también más complicado ascender cuando no dispones de ayuda en el ámbito doméstico? ¿Hasta qué punto es la sociedad y hasta dónde somos nosotras mismas?

¿Estoy loca por relacionar tantos temas en un mismo post? Puede ser, y cada vez los escribo más y más largos. Pero, todo deriva de una misma cosa: el cuerpo como objeto y fin. Y, claro, la dominación de este cuerpo, especialmente el femenino (aunque también el masculino, ¡preocupaos!). Para terminar, os dejaré un frase de Naomi Wolf: "Una sociedad obsesionada por la delgadez de la mujer, no está preocupada por su belleza, sino por su obediencia". Obediencia que, por otro lado, también se espera de ella en temas sexuales y reproductivos. Para repensar la reforma de la Ley del Aborto, ¿no?



martes, 14 de enero de 2014

Licencias creative commons

Compartir las ideas es algo revolucionario. O eso deberíamos pensar, ¿no? Cada vez más, demandamos más información, sobre más temas, en diferentes lugares y, lo mejor de todo, al momento. De ahí el furor por Twitter, que casi que es otro medio de comunicación, o mejor, una agencia donde todos los periódicos, informativos, etc miran para informarse.
Respondiendo a esta demanda "revolucionaria" de información, se crearon las licencias Creative Commons, recogidas por varios movimientos como necesarias para conseguir un conocimiento más expandido, además d cuidar la autoría de las personas que realizaban y colgaban obras en Internet. Así, se tienen en cuenta las dos partes: la demanda de más contenidos esccritos, y el deseo de los/as autores/as de disponer de los derechos sobre sus obras, aunque estén colgadas a ojos de todos. Además, disponen de varias licencias, entre las que se incluyen la libre (sin reconocimiento del/la autor/a, con uso comercial o no...), hasta la que demanda que no haya ni uso comercial, ni recogida parcial de la obra.
No estoy segura de que esto consiga al 100% ni quitar la piratería (con la que, en muchos casos estoy a favor), ni que la autoría se consiga proteger tal y como los/as autores/as quieren. Pero, lo cierto es que esta licencia pretende y puede establecer varias categorías de derechos y de reproducción de ideas que otros sistemas no: cuando colocas una obra en Internet sin más, lo más seguro es que sea utilizada y modificada (si no cambiada del todo) por otra persona, y no podrás quejarte después con criterios (aunque sí con razón); si lo publicas vía editorial, revista, etc. no se puede reproducir o copiar si no se quiere ser multado/a.
De ahí que, por el momento, haya intentando probarlo con uno de mis trabajos. No estoy segura tampoco de si lo he hecho bien (en el sentido de si está bien subido el documento, si la licencia está activa...), pero aquí está mi pequeña aportación al mundo creative commons:


Licencia de Creative Commons
Responsabilidad (personal) política: ¿un valor abandonado? by Laura Muñoz Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://es.scribd.com/doc/197634491/responsabilidad-politica-trabajo.

Y, gracias a esto, también me hago publicidad.

martes, 31 de diciembre de 2013

Piedad no es solidaridad

Me voy a centrar hoy en estos dos conceptos que, en momentos navideños como los actuales son muy utilizados, incluso sobre-utilizados. Y todo esto empezó, como no podía ser de otra manera, en un programa que ha levantado polémica desde el primer día: Entre todos. Desde que ha surgido este programa, no se para de decir que los españoles somos muy solidarios. En primer lugar, veamos qué significa ser solidario y qué significa, por otro lado, ser piadosos, concepto religioso donde los haya. Acudamos, como siempre, a la RAE: 

- solidaridad: adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros.
- piedad: 1. Virtud que inspira (...) el amor al prójimo, actos de amor y compasión; 3. Lástima, misericordia.

La Red de Solidaridad Popular es un ejemplo
Dejando de lado un momento los conceptos, da la sensación que utilizamos el hecho de donar alimentos, ayudar en Navidades a personas que lo necesitan para sentirnos mejor con nosotros mismos. Por supuesto, la acción tiene una respuesta casi inmediata: la comida llega al comedor social o a las familias que lo necesitan, por ejemplo. Y, mucho me temo, utilizamos estas acciones para limpiarnos la conciencia comunitaria: sí, estaremos en una situación penible; sí, hay pobreza infantil, familias en la calle; miles de parados, cambios en los convenios colectivos; desafección política, falta de demanda de responsabilidades (al menos de manera visible y clara); seguimos pensando en los bienes físicos, no se piensa en cambiar de sistema; ni siquiera se piensa en penalizar en las urnas a los partidos más corruptos, sino que nos abstenemos de votar... Pero, oye, ¡¡nadie nos puede decir que no seamos solidarios/as!!
Volviendo al concepto de solidaridad, es una adhesión no obligatoria, por lo tanto, que depende de nosotros, pero no tiene nada que ver con la lástima hacia la situación de otras personas, ni mucho menos la compasión. ¿Hasta qué punto podemos afirmar que todo lo que hemos donado, dado a otros u ofrecido no ha sido fruto de una simple misericordia? "Pobres, mira, en la calle y sin trabajo". Lo triste no es que demos dinero, tiempo, bienes de consumo a personas que lo necesitan. yo no estoy en contra. lo triste es que pensemos que con esto estamos siendo buenas personas, incluso buenos/as ciudadanos/as. Porque, claro, con lo que estamos dando, la gente tendrá para comer un mes, puede que dos, ¿y después qué? Continuará subiendo el número de personas deshauciadas, el número de parados/as, la pobreza infantil, la pobreza energética, etc. 
Analizando el programa "Entre todos", se puede comprobar que muchas de las personas que llaman pidiendo ayuda, necesitaban de un Estado Social: de trabajadores sociales, de ayudas a la dependencia, de centros para tratar enfermedades raras, de ayudas económicas por encontrarse en situación de riesgo, etc. Y mi mente maligna piensa: ¿no será que este programa está hecho para que pensemos que con ayuda entre nosotros, más bien piedad, se puede paliar el desmantelamiento de estos servicios? Y el Gobierno, ¿se siente orgulloso al ver las consecuencias de haber recortado en todas las partidas que tenían que ver con estas personas en riesgo? No, claro. "Pero, mira, si se ayudan entre ellos, y además piensan que son buena gente. No sé cómo no se nos había ocurrido antes". 
La solidaridad, centro de la lucha obrera

Creo que nos dejamos engañar muy rápido y fácilmente. A ver, si toda esa gente que ha dado dinero, libros, material escolar, bonos de gimnasio y de tratamientos para recuperación física, etc se hubieran planteado por un momento por qué esas personas estaban en esa situación, tendríamos otro contexto. "Oye, quiero ayudar, pero... ¿a esta chica no le tendrían que estar ayudando los servicios sociales? ¿Qué está pasando en mi Ayuntamiento (o en el Ayuntamiento x) para que no los tenga? Oye, ¿pero esto no era una promesa de mi alcalde/esa, o del partido x/y? ¿Por qué no lo han cumplido?". Creo que muchas personas esto ni se lo han planteado. Sólo han ayudado. Y ya está. Ya hemos hecho la buena acción de la semana, del mes, del año. Perfecto. 

Si no nos guiáramos tanto por la piedad y más por la solidaridad (entendida como ayuda al otro, sí, pero guiados por la convicción, no por la pena), creo que muchos de los recortes no habrían quedado impunes. La situación es muy triste, estoy de acuerdo, y hay que ayudarse, por supuesto. Pero, no por ello hay que olvidar que también tenemos derechos, que no deberían ser cubiertos por otras personas, sino por el Estado, que para algo está. Y para algo ha habido miles de personas que dieron su vida por tener estos derechos y servicios. Si cada vez que viéramos una persona con un cartel diciendo que ha sido deshauciada, fuéramos a la PAH, por ejemplo, a participar activamente para que no se repitiese, puede que nos fuera mejor. Si cada vez que escuchásemos a una persona en silla de ruedas, ciego/a, con alguna discapacidad tocando música o haciendo lo posible para ganar dinero en la calle, fuéramos a una manifestación en contra de la retirada de las ayudas a la dependencia, o firmáramos peticiones de las asociaciones relacionadas, otra cosa sería. Si cada vez que viéramos el programa "Entre todos", llamáramos y nos quejáramos como el trabajador social que llamó hace un mes, más o menos, estas ideas serían multiplicadas. También podríamos enviar quejas al programa, al director de RTVE, elevar nuestras quejas al/ a la diputado/a que nos correspondiera por circunscripción e ideología. Pero no. 


Y, para que no parezca que estoy haciendo exactamente lo mismo que cuenta la viñeta (que expresa todas las dudas y todos los puntos donde tendríamos que actuar),decir que, aunque parezca que no estamos haciendo nada, ni escribiendo, ni actuando localmente en manifestaciones, asociaciones de solidaridad (que no de piedad), etc. es mucho mejor hacer pequeños actos, que irán aumentando poco a poco, que no hacer nada más que dar dinero. Y, claro, se puede dar dinero, donar bienes, etc. pero sin perder la perspectiva: ¿esto no tendría que hacerlo el Estado? ¿Esto no es un derecho que nos han arrebatado? ¿No podré estar en la misma situación si no hago algo por cambiarlo desde su origen? ¿No será mejor centrarse en el causante del problema y no sólo en sus consecuencias? 
Ayudémonos, sí, pero a tener un mejor sistema en un futuro, no a desarrollar la piedad. Tengamos todos/as un mejor año 2014, lleno de solidaridad (verdadera) y compromiso público. Gracias por haberme leído. 

sábado, 9 de noviembre de 2013

Violaciones de derechos lgtb en Rusia: ¿una política menor?

¿Por dónde empezar? Desde hace varios meses ya, llegó a la opinión pública los ataques que un grupo de neo nazis rusos, parece ser que respaldados por el Gobierno ruso (tanto económicamente como en las políticas), empezaron a atacar a jóvenes gays en su país. Además de las imágenes de extrema violencia que hemos visto todos (y que no voy a reproducir para no darles más visitas), están todas las que no se han visto, e incluso las que se están produciendo en este mismo momento. Muchos/as de nosotros/as podríamos decir y pensar: "¡Bah! eso sólo se lo hacen a los gays. Además, es en Rusia...". ¡Mal! Todos los eventos que pasan a nuestro alrededor tienen algo que ver con nosotros, aunque sea indirectamente. Y más si queremos considerarnos como ciudadanos/as del mundo.
En primer lugar, este tipo de actividades se da con el apoyo del Estado, que en principio, está ahí para garantizar una igualdad entre todos los habitantes, entre otras muchas cosas, como la integridad física de los mismos, y también el respeto de los derechos humanos. Esto, en teoría, claro, porque siempre estamos en lo mismo. Pero, ahora entramos en la práctica: Rusia puso en marcha una nueva ley que trataba la homosexualidad como un delito, un hecho del que apartar bajo todos los medios a los adolescentes y niños, pasando por encima de todas las cartas de Derechos Internacionales habidos y por haber. ¿Por qué ningún organismo internacional ha hecho o dicho nada significativo a este respecto? Es incluso peor en el caso de nuestra Unión Europea, cliente preferencial del gas ruso, entre otras cosas, cuando ya ha recibido (que yo sepa) una petición de actuación en contra de la falta de derechos de estos ciudadanos, firmada por 250.000 personas. Y esto en diciembre de 2011. Se conoce el delito, pero no se actúa.
Bien, continuemos con las características de los ataques (me está entrando un nudo en el vientre): muchas veces quedan con chicos haciéndose pasar por homosexuales, entran en su casa y, siempre en grupos de dos o más (para que se observe la valentía de estas "personas"), se dedican a degradarlos, mientras son grabados. Degradar, más golpear, más insultar, más amenazar, etc. Posteriormente, estas imágenes son subidas a la red, e incluso difundidas por los telediarios, dejando a sus agresores como héroes. Perfecto. ¿Por dónde empiezo? Quiebra de confianza, mentiras, vulneración de derechos humanos, delitos contra el honor e intimidad de esos jóvenes, por no hablar de desprotección del débil y publicidad PÚBLICA a las agresiones. ¿Alguien puede entender esto como una actividad legítima? ¿Qué daño han hecho esos jóvenes? ¿Ser diferentes? ¿Querer o sentir atracción por una persona del mismo sexo? Y son asesinados. Sin embargo, sus agresores ¿disponen de algún tipo de bondad moral o son necesarios en algún tipo de sociedad para realizar cualquier tarea? Yo diría que no: ni empatía, ni solidaridad, ni convivencia, mucho menos tolerancia, por no hablar del pacifismo. Estos, al contrario, son los héroes.

Perfecto. Continuamos: el resto de la opinión pública casi que ni se ha movido. Sí, algunos Gobiernos occidentales se quejaron de la vulneración de derechos. Muy bien. Pero, continuamos comprando los mismos productos, seguimos sentándonos e invitando a Rusia a los congresos Internacionales, sigue en pie el mundial de fútbol de 2018, etc. En primer lugar, ¿cómo es posible que sea elegida sede un país que no cumple tampoco con los "buenos tratos" hacia las minorías, que asesina a opositores (como en el caso de periodistas), etc? La FIFA creo que sólo tiene en cuenta criterios económicos, cosa que la deja en buen lugar frente a nosotros. Después, los clubes de fútbol que, viendo la situación ni siquiera se plantean amenazar con no ir. Bueno, sí, algunos jugadores negros afirmaban que podría haber un boicot africano contra ese mundial, en este caso por conflictos raciales en el fútbol. Y, puede que alguna selección menor, pero, ¿nuestra selección de fútbol lo hará? Me temo que no, y es otro motivo por el que no animarla o presionarla, por lo menos. Además, están los juegos de Sochi, de los qe puedo decir exactamente lo mismo. 
Puede que sigáis pensando que sigue siendo un país lejano, que no ocurre nada, como con otras vulneraciones en otros países, demasiado amplias como para no darse cuenta de las mismas. Pero, recordemos una cosa: ¿por quién empezaron los nazis a "probar" sus técnicas de muerte? Por los discapacitados mentales. Bien, hubo respuesta. ¿Cómo terminó todo? Con una matanza indiscriminada de miles de judíos y de oponentes al III Reich. En el Chile de Pinochet, por ejemplo, se empezó con los pro-Allende (estudiantes, sindicalistas activos) y se terminó con miles de personas hundidas en el Pacífico. Por no hablar de la España franquista. ¿Queremos que pase exactamente lo mismo en Rusia? Ya han empezado con las minorías étnicas, además, con los periodistas contrarios a Putin y herederos, ahora continúan con los homosexuales. ¿Quién será el siguiente? Por de pronto, los homosexuales de Ukraina, a los que van a hacer "visitas" nuestros valientes héroes. ¿Y después? Cualquiera que levante la voz contra Rusia o Putin, que podremos ser todos nosotros/as.

¿Vamos a dejar que esto esté pasando con total impunidad? Por supuesto, siempre se puede decir que la situación es peor en cualquier otro lugar, entre ellos África, pero desgraciadamente no tengo información veraz sobre África, y sí sobre Rusia gracias a las organizaciones pro-derechos LGTB en este ámbito. Y también podría haber escrito sobre otros muchos temas, entre otros nuestro Gobierno, pero me llamó la atención que se den estos casos, de los que ya conocemos las consecuencias, y no reaccionemos... 
¿Dejaremos que se repita la historia?

martes, 8 de octubre de 2013

Sé consum-actor / consum-actriz

En primer lugar, decir que esto no es una promoción de una cooperativa de consumo valenciana (aunque no está nada mal como concepto). En este artículo hablaré sobre el poder del consumidor/a frente al mercado, y cómo sus acciones pueden modificar a éste. No es una utopía, así que podéis seguir leyendo.
En primer lugar, decir que la compra se ha relacionado incluso con la identidad de cada persona, incluso del grupo social al que se pertenece. Esto es, el consumo se "mete" en nuestra vida haciéndonos parte de un grupo o de otro según nuestras posibilidades. Así, la clase media "deberá" tener a su disposición una serie de aparatos electrónicos, un televisor, lavavajillas, microondas, ordenadores, móviles con internet, etc. La clase alta se representa con muchos bienes físicos, y con ropa de marca, relojes de gama alta, etc. Esto es, la "gama alta" de productos. No sólo termina aquí la cosa: en nuestro afán de mejorar el estatus, intentamos alcanzar al siguiente nivel, esto es: consumiendo los bienes que  consideramos "mejores", que normalmente son más caros. Así llegamos a la famosa frase que a da vueltas por las redes sociales (además, de manera generalizada): los humanos somos seres que compramos cosas que no necesitamos para agradar a gente a la que no queremos. 

El consumo es una parte de nosotros, promocionada por el marketing que nos hace querer cada vez más, usando nuestros miedos, deseos de mejora, dudas, necesidad de estar dentro de un grupo, socialización y demás. Pero, nosotros mismos, siendo conscientes de este hecho, seguimos dejándonos llevar por el mismo. Muchos/as se escudarán en que la presión viene de fuera, que todos estamos sujetos a esto, incluso la propia familia lo demanda, etc. Sí, estamos de acuerdo. Pero, al mismo tiempo, también somos responsables que el sistema siga funcionando de  la misma manera, sin cambios positivos. Si el consumo es parte de nuestra identidad, ¿por qué no la cambiamos? Sí, es difícil y, sí, no es rápido. Pero, hay que tener en cuenta que con cada uno de nuestros actos (en este caso, compras) estamos apoyando a un sistema determinado  haciendo que el cambio a otro sea cada vez más imposible (si existe esa expresión). 

¿Cómo serlo?
Ahora bien, ¿cómo ser un consum-actor o una consum-actriz? Pues bien, el primer paso es aceptar que estamos siendo alterados desde fuera con deseos que forman parte de nosotros, pero que en realidad no tienen tanta prioridad como nos hacen creer. Primero, pensemos: ¿son los bienes materiales los que nos hacen ser mejores, más aceptados? ¿Los bienes nos salvan de ser juzgados por los otros? ¿Es justo que nuestra seña de identidad venga dada en casi su totalidad de los bienes que tenemos? 
Después, establecer las prioridades: ¿qué queremos que se haga con nuestro consumo? Lo más importante, ¿quiero que cambie algo con mi consumo o estoy contenta/o de lo que se está haciendo? Priorizo la cercanía del producto, la calidad social, su durabilidad, el hecho de que esté fabricado casi 100% en España, que se dé trabajo digno a sus trabajadores, todo a la vez... Por supuesto, encontrar todo a la vez es complicado, pero siempre puede haber una mayor probabilidad en una empresa o en otra, en un banco o en otro, etc. 
Porque, ¿por qué tener tu dinero en un banco que ha dejado sin ahorros a miles de personas, que ha tirado a muchos trabajadores/as, cerrado oficinas y olvidado su carácter social como caja? ¿Por qué dejar nuestro dinero en un banco que está pagando al responsable de lo anterior como si fuera el mejor asesor del mundo? 
Y, al mismo tiempo, ¿por qué comprar en un supermercado que hace trabajar más horas de las normales, sin pagar extras, que no paga u obliga a trabajar en negro a sus proveedores y fabricantes de su marca blanca? ¿A un supermercado que es una multinacional con lo que eso conlleva? ¿A un lugar que promocionó el descrédito de los pepinos españoles? Y, también, comprar en una tienda (en cualquiera del grupo, ojo) que hace que sus productos sean relativamente bajos (no estoy de acuerdo en nada de eso) a costa de hacer trabajar como esclavos a mujeres, niños y causarles la muerte de una manera atroz, además de hacer lo mismo en España, ¿es ético? ¿Nos gusta promocionar este modelo de negocio?
Así:
1. Energía:
La cooperativa Som Energia, con sede en Cataluña, que comercializa energía, haciendo lo posible para augmentar la cantidad de energía renovable de este país, invirtiendo en placas solares y demás.

2. Alimentación:
En el ámbito valenciano (de donde soy), las listas de productores, distribuidores, etc. de Fem l'Horta Possible. También aparecen los grupos de consumo que distribuyen estas verduras, frutas, etc.
La cooperativa Consum.

3. Servicios en general:
Se puede observar la lista de las entidades cooperativas  de economía social en la web de la Confederación de cooperativas de la CV, aquí. Y, al igual que en la Comunitat Valenciana, se podrá ver en otras. 


Listas de productos y de productores :
Muchos/as me diréis, es fácil hablar desde Internet de compras éticas. Y, ¿cuánto tiempo se ha pasado esta chica buscando qué comprar? Y, lo mejor de todo, ¿cómo se le ocurre decirnos lo que tenemos que hacer? Bueno, yo no digo qué hacer (y menos hablando desde una parte de google, teniendo un Facebook y demás), solo reflexiono sobre qué modelo me gustaría tener, de la responsabilidad que tenemos todos en ello. Porque, claro, es fácil decir que tenemos un mal sistema (también político), pero lo difícil es hacer algo que pueda cambiarlo. Consumidores/as somos todos/as, y consumimos a todas horas, yo misma lo estoy haciendo en este mismo momento. Si lo somos, tendremos que tener obligaciones, al igual que derechos. 
Pero, centrándome en lo que toca: ¿dónde encontrar esta información? Primero, buscándolo por ti mismo/a. Mira los resultados de "Crítica a..." y pon el nombre del supermercado al que vayas, de la tienda de ropa, etc. Además de la parte directa, las asociaciones de consumidores (OCU, Facua) hacen un buen trabajo en este campo, con revistas gratuitas para socios y estudios que aparecen en periódicos a menudo, incluso en su página web (por ejemplo, en Facua), donde se puede observar comparaciones de precios en diferentes ámbitos, así como los derechos de los/as consumidores/as. Por otro lado, tenemos las asociaciones de defensa de los animales, donde se investiga qué condiciones tienen los animales durante la producción de productos alimentarios y de su muerte, así como la experimentación con animales (aquí el de Mediapeta) [ya adelanto que es una bajada a los infiernos en toda regla, sobretodo cuando te das cuenta de lo que has hecho con tus compras]. Normalmente, muchas de las asociaciones incorporan estas listas, y también las denuncias de malas prácticas. así, la página de la propuesta europea "End the Ecocide" o el grupo de Facebook "Acabemos con el ecocidio en Europa". 
Por supuesto, todo hay que buscarlo. Nadie dijo que esto era fácil. Pero, gracias a esto, primero nos sentiremos mejor con nosotros mismos y, después, estaremos haciendo un cambio progresivo, aunque sea poco a poco.  

¿Hay algún indicador que nos diga qué producto es el adecuado?
Pues, bien, no en marcha. Al menos, no en su integridad. Tenemos los sellos de agricultura ecológica, se pensaba en hacer un sello de no experimentación con animales, y demás. 
Una propuesta que llegó a mis oídos inquietos era la de la Economía del Bien Común. En principio, se tiene una tabla en la que se valoran varios aspectos de la empresa, desde los clientes hasta los productos fabricados en los que se cuenta si se ha cumplido con los criterios mínimos establecidos: utilidad del producto, igualdad en el trabajo, utilización de materiales ecológicos, buen tratamiento de los clientes. No, no se trata de la Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial. Es ir más allá. Gracias a esta puntuación, aparecería una etiqueta con un código en colores, al estilo de un semáforo, siendo el rojo el más alejado de la máxima puntuación  el verde, el más cercano a esta "perfección". 
Aquí está la matriz.











Terminaré con una frase que he escuchado repetidas veces ya (tristemente, no me sé la fuente original): mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar grandes cosas. ¿Empezamos?
(Si tienes otras entidades o algo más que añadir: empresas, iniciativas, etc., comenta y lo iré añadiendo. Gracias)
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Para más info:
Cortina, A., Por una ética del consumo.
Sanchis palacio, J.R., La banca que necesitamos, Publicacions de la Universitat de València.
Felber, C., La economía del Bien Común.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Los otros 11-S (II): Chile y lo que ha supuesto

Coincidiendo con mi post número 100 (¡100 ya!), voy a realizar una reflexión sobre el golpe de Estado en Chile, para recordar los "otros 11-S", además del ataque a las Torres Gemelas y la Diada de Cataluña.

Introducción:
Salvador Allende se presentó en multitud de ocasiones a las elecciones de Chile, pero sólo consiguió llegar al poder en 1970, de manos de los partidos políticos de izquierda, unidos en la Concertación. Una parte de su discurso estaba centrada en esto: la unión de las "fuerzas de izquierdas", así como los movimientos sociales y sindicatos, consciente de que solo siendo uno solo se podría llevar adelante todas las reformas que tenía en mente. Ya en el poder, intentó aplicar los 40 compromisos (40 medidas encaminadas a reducir la pobreza de la población, así como augmentar los derechos sociales y políticos de la misma), así como la que sería recordada más tarde como la "vía chilena al socialismo" (esto es, la nacionalización de las industrias estratégicas, en este caso especialmente el cobre, y una aceleración de la reforma agraria de este país, entre otros).
Los 40 compromisos ya eran revolucionarios de por sí: derechos de jubilación a los 60 años, pensiones igualitarias y no millonarias, reducción de los gastos "fastuosos" de las autoridades públicas, mejora en las viviendas, ayuda a las familias y a la nutrición infantil, medicina gratuita y en cada población, Justicia más cercana y menos burocrática, becas para estudiar, lucha contra la especulación y del resto de movimientos bursátiles... (para ver la lista completa, aquí). Y todo esto, en medio de la tan famosa Guerra Fría. 
Lo cierto es que poco a poco, y gracias a la unidad de la que he hablado anteriormente, no todas, pero muchas de las medidas indicadas se fueron cumpliendo. Hay que añadir a éstas las centradas en la cultura popular y su promoción. Pero, claro, ante la posibilidad que un socialismo cercano al primer Estado de Bienestar europeo (cuando aún no se tenía en cuenta tanto el mundo económico), despertó recelos entre sectores de la población chilena, y especialmente en el Gobierno estadounidense, centrado en ese momento en luchar contra el comunismo (cualquiera que fuera su tendencia). Lo cierto es que el Golpe se gestó tanto desde dentro como desde fuera desde que Allende fuera elegido Presidente de Chile. Pero, la gota que colmó el vaso fue la nueva ley de minería, según la cual a las empresas nacionalizadas (entre ellas dos empresas mineras estadounidenses) se les pagaría una indemnización, pero restando las "utilidades excesivas"  o sobreproducción / exceso de beneficios. A las empresas estadounidenses les tocaría pagar al Estado chileno, y no al revés. 

¿Por qué? Causas del golpe:
Además de la oposición externa, en la que me centraré más tarde, la situación económica no era del todo positiva, con una balanza comercial negativa, en parte por culpa de la bajada del precio del cobre (elemento central de la economía chilena), un fuerte déficit público entre otros. Unida a esta situación, tanto periódicos como grupos sociales y políticos se vuelven en contra del Gobierno, criticando y, la mayor parte de las veces, realizando ataques y demás acciones violentas, dejando la situación social comprometida. Además, la crisis económica había producido desabastecimiento de alimentos básicos.
El caso de Estados Unidos es inquietante. Por un lado, apoyaban los periódicos de la oposición, para crear una opinión contraria a Allende, y además, dio apoyo económico al paro de octubre, una huelga iniciada por los camioneros, a los que se unieron otros sectores profesionales, demandando la reducción de las medidas socialistas del Presidente, entre otras. 
A partir de ese momento, y con las elecciones de marzo de 1973, la situación empeoró cada vez más. Llegando a un intento de golpe de Estado el 29 de junio. Junto con los militares, estaba el grupo de Jueces, que "boicotearon" (si se me permite) las nacionalizaciones y demás medidas del Gobierno Allende, juzgándolas como contrarias a los derechos de propiedad, etc. Ante esta situación, el Presidente se planteó un plebiscito sobre su cargo o persona, pero no llegó nunca a proponerlo formalmente, ya que llegó el Golpe de Estado. 
Gran parte del Ejército chileno, así como parte de la ayuda de Estados Unidos atacaron el Palacio Presidencial de la Moneda, ante la negativa de Allende de salir del mismo y rendirse. Después de emitir el último (y emotivo) mensaje en la Radio, y ante la entrada de los militares, se suicidó o fue asesinado (hay versiones para todos los gustos). 

  
Consecuencias políticas del golpe:
Con Allende murió el sueño de aplicar el socialismo desde las instituciones, sin necesidad de un golpe ni un levantamiento obrero, de manera constitucional y respetando los valores democráticos. Chile durante su presidencia había sido el sueño de muchas democracias europeas y latinoamericanas, que veían en Allende la posibilidad de una mejora democrática y sin sangre o cambios bruscos en el sistema político. 
Es por eso mismo que Estados Unidos (el entonces Presidente de los EEUU, quiero decir) no podía permitir que cundiera el ejemplo y financió de manera directa (periódicos, empresas, grupos profesionales) y apoyó de manera indirecta (bajada del precio del cobre a nivel internacional, problemas de suministro de alimentos, etc) el que sería después el golpe de Estado de Pinochet. 

Por qué es importante:
Un hecho como este, que podría estar en los libros de historia, pero no pasaría de ahí, tiene su importancia. Sobretodo si miramos a la actualidad. Los estudiantes chilenos están luchando porque la educación sea más accesible a toda la población y que no se tengan que endeudar con préstamos de estudios hasta diez años para poder estudiar una carrera universitaria. Y esto por ser una continuación con el Estado de Pinochet. 
Además, Chile fue el modelo, el campo de pruebas en el que se pretendía aplicar todas las medidas liberales (y no precisamente las de derechos y libertades), con pensiones y educación privada, sanidad pagada por seguros, empresas contaminantes que destrozan los Andes y contaminan las aguas, desprecio de los derechos de los indigenas... Por no hablar de todos los desaparecidos/as y torturados/as. 
¿En cuántas de las 40 medidas hemos pensado que no son actuales? ¿Por qué una de las pocas ilusiones del socialismo puro (¡ democrático!) no ha sido recordada como debía? ¿Por qué no continuó, aunque fuera con dificultades económicas? ¿Por qué no ha habido otro intento con éxito (además de en algunos países de Latino- América en la actualidad? ¿Por qué a Estados Unidos le interesaba tanto que no prosperase? ¿Tienen acaso más poder las empresas que un Gobierno? 
¿No nos estamos dando cuenta que pretenden que España y los países del Sur de Europa sean los nuevos Chile, con olvido de derechos sociales y mantenimiento de ideas económicas neoliberales? Por esto y por mucho más, hemos de recordar a Allende: la esperanza de un cambio, la unidad de las fuerzas sociales para ir lejos, los problemas de ponerlo en marcha, y sobretodo en qué se transforma un sueño si se permite que se trunque. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Weelp, el buscador solidario

www.weelp.com
Viendo el otro día el telediario, me fijé en una notícia sobre dos amigos, informáticos y militares, que han creado un buscador diferente al resto: siendo usuario registrado en este buscador, con los ingresos generados con tus búsquedas, se darán éstos a la causa que tú elijas. Estas causas son variadas, entre otras medioambiente, derechos humanos y sociales, derechos políticos, etc.
Es una buena manera de transformar tus búsquedas en dinero para entidades que, con todos los recortes las necesitan más que nunca. Por ahora, no aparece en muchas categorías las ong, asociaciones a las que van dirigidas, pero poco a poco se va completando.
Por ahora no puedo decir más que apoyar la causa, y espeerar que llegue a más puntos. Las alternativas me gustan, y utilizan a google como motor de búsqueda, así que no está mal.

lunes, 22 de julio de 2013

Economía del bien común: ¿qué es?



Ante todos los problemas actuales (diré problemas porque lo son, aunque no se debe decir esto en principio), causados tanto por la deriva del sistema económico, así como la falta de voluntad política, he estado buscando alternativas. Y esto porque no veía que diera ninguna en mis post, siendo únicamente una crítica, sin más. Además, para escuchar críticas, podemos entrar en cualquier blog, prensa, etc. 
De ahí que acudiera a un curso sobre Economía del Bien Común, idea que sólo había escuchado en algunas charlas bastante alternativas, pero que al mismo tiempo me atraía. Todo está resumido en la presentación prezi, aquí arriba. La idea es de cambiar los valores que priman en la economía (competencia, lucha...), por otros que no tienen que ir en contra de la misma, pero que son más cercanos a la supervivencia humana (cooperación, ayuda mutua...). Para ello, se establecen una serie de ayudas o de prioridades políticas para que las empresas que sean más cercanas al bien común (esto es, menos contaminantes, con respeto de los derechos laborales, el producto sea necesario, etc.), tengan una posición de fuerza o de prioridad frente al resto. Y esto porque son mejores para el conjunto de la sociedad, y por ello vale la pena ayudarlas.
El modelo se centra en tres pilares básicos, a partir de los cuales continúa y se desarrolla. El primero es el de las empresas, originarias de este movimiento y con deseos de sobrepasar la simple responsabilidad social corporativa. Por otro lado están los municipios, fomentadores de estas empresas, así como de valores de participación directa. Finalmente, está el medio ambiente (ecología) y la esfera individual, en relación los unos con los otros como un único conjunto. La idea es que los tres ámbitos están conectados y, como tal, han de ser tratados en su conjunto. Además, la influencia está presente: si los ciudadanos demandan la EBC, el municipio realizará el primer paso, incorporando a las empresas en su camino.
¿Cómo saber si sigues los principio de la EBC? Existe el Balance del Bien Común, que indica la puntuación posible que una empresa x tendría si cumple uno, varios o todos los componentes del Bien Común, esto es, valor social del producto, relación con los clientes, con los proveedores, etc. (aquí)  Para los municipios aún no está disponible una matriz, ya que está en marcha (las variables políticas son menos cuantificables). Hay en marcha un Balance individual, para ser consciente de la cercanía con el modelo, aunque no con medidas claras como el de empresa... (aquí)
Pero, lo cierto es que si no se demanda, no será aplicable, y para ello es necesario saber de qué se trata... 
Para más prezis, mirad aquí.
Y, para más info, entrad en la página de la asociación por el Bien Común, aquí. Incluso, podéis mirar este vídeo-resumen:

viernes, 21 de junio de 2013

¿Qué nos pasa?

He de decir que todos los casos de corrupción interminables, los recortes en pilares del Estado del Bienestar, como la Educación y la Sanidad, la bajada drástica de los presupuestos para cooperación al desarrollo (una de los pocos motivos para sentirse orgullosa de los Gobiernos de este país), el hecho de que nadie acepte responsabilidades, al mismo tiempo que desde patronal, organismos internacionales y demás continúan pidiendo más recortes, cuando en otros países están aumentando los gastos en educación, por ejemplo... están haciendo que me quede sin fuerzas para escribir. Y, más aún cuando en los post anteriores, aunque con gran crítica, siempre tenía cierta esperanza en que algo cambiase, simplemente por honor o dignidad. 
Pero, no, nada cambia, todos permanecen en sus puestos. Y, el FMI acepta que se equivocó con Grecia, pero nos continúa diciendo a los españoles qué hacer, en la misma línea. Y, por supuesto, ahora la situación no va a cambiar en Grecia, ni se va a devolver la deuda. En definitiva, me equivoco, y ya está. Hay consecuencias, pero a mí no me afectan, con lo que, da igual. Ya serán los otros los que carguen con mis errores, y yo pasaré a la empresa privada y punto, sin complicaciones.

Ante todo este panorama, me pregunto, ¿qué nos está pasando a los/as españoles/as? ¿Porqué no nos dedicamos a quemar contenedores, a realizar acciones de protesta acorde con los recortes impuestos? No estoy diciendo que tengamos que hacerlo, ni que sea positivo para un movimiento hacerlo directamente con esos medios. Pero, viendo los países vecinos, ha pasado eso, además de muchos suicidios de protesta, y, claro, el crecimiento de los extremos. En parte, me alegro mucho que no seamos como ellos, porque tendríamos todos los calabozos llenos de gente, gracias a la nueva legislación sobre orden público (familiares afirman que son cercanas a las de "Vagos y maleantes" del franquismo), y porque ninguna propuesta que saliera de un movimiento violento tendría nada que hacer frente a unas autoridades que se escudarían más en los desperfectos que en la legitimidad de las reivindicaciones. 
Y, al mismo tiempo, es como que aceptamos más o menos las imposiciones. Sí, como ya he dicho anteriormente, se multiplican las asociaciones, las plataformas de afectados, cada vez hay más manifestaciones y son más multitudinarias, el clima social es tenso. Sin embargo, poco está cambiando. Claro, frente a una mayoría absoluta en el Parlamento, no se puede reaccionar desde la calle. ¿O es que estamos acudiendo a un lugar que no lleva a ningún sitio en la práctica? Y otra pregunta más inquietante aún: ¿sabemos qué podemos hacer más allá de las reuniones en gran número en las calles?

Como aparece hoy publicado en eldiario.es, nadie nace siendo ciudadano/a, ni nadie sabe exactamente cómo funciona el sistema político (yo tampoco lo conocía, y eso que me consideraba alguien enterada en los temas políticos desde casi el comienzo del instituto). Y menos si no se dispone de una asignatura como educación para la ciudadanía, que introduzca estos temas en edades más o menos tempranas. Esto se multiplica en una sociedad en la que, además, no se considera que la política sea un tema prioritario que tratar, la famosa desafección política, y el desinterés de los que he hablado en varias ocasiones (ver el artículo de "La cultura política española", como base), tenemos como resultado una participación política que se centra en los movimientos en la calle, más que en las relaciones con el Parlamento. Esto es razonable, porque, por mucho que haya mecanismos para llegar hasta él (desde las preguntas a los/as diputados/as vía su correo institucional, hasta las famosas Iniciativas legislativas Populares), en muchos casos ni siquiera tienen una respuesta satisfactoria por parte de nuestros representantes.

Y ahora nos preguntaremos ¿qué se puede hacer? Si la acción en la calle no cuenta, la acción vía el Parlamento tampoco, ¿dónde actuar? Pues, bien, vía los propios partidos. Es mejor cambiar algo desde dentro, como una bacteria (decir parásito no queda muy positivo, aunque esa es la idea), que intentar modificarlo desde fuera. Pero, claro, "ningún partido me gusta", "son todos lo mismo", "¿cómo voy a estar pagando a un partido al que odio?". Respuesta: apúntate al segundo que más te guste, y además, ya estás pagándoles vía salarios y gastos de representación, y no todos los partidos tienen tantos ingresos por esta vía. Para los/as que, igualmente, la idea de los partidos no es lo suyo, están las asociaciones. En este caso, cívicas. 
La lista es larga, desde Amnistía Internacional, que en sus informes anuales resalta las vulneraciones de derechos de los diferentes países y acude a organismos internacionales para realizar más presión a las autoridades nacionales; 
por otro lado, Democracia Real Ya, la "hija" (algunos dicen que es no deseada o bastarda) del movimiento 15-M, de la que no tengo opinión contrastada, únicamente lo que dicen el 15-M y las pocas acciones que ha hecho esta asociación. La cosa es que se separó de este movimiento porque eran "reformistas" y no "rupturistas", como los primeros (recordando los términos de la Transición), y se han centrado en recoger apoyos de varias tendencias ideológicas, cosa que puede ser respondido;
después, tenemos el Frente Cívico Somos Mayoría, con un gran punto positivo, que es la página web, llena de difusión, y un gran grupo a nivel nacional y también con sub secciones. Además, dispone de muchas alternativas y documentaciones varias de respuesta, y aglutina a varios movimientos.
Y, hay muchas más, claro. También Transparencia Internacional, y proyectos como "¿Qué hacen nuestros diputados?", ahora en fase de cofinanciación en goteo.org. Pero, claro, estamos en el mismo punto inicial: la actuación de estas asociaciones es amplia, llegando cada vez a más sitios, pero continuamos sin llegar a modificacciones reales de las políticas, por mucho esfuerzo que hagan (y hacen). ¿No será necesario unir todos estos esfuerzos en una única plataforma, una especie de lobby ciudadano (al estilo lobby financiero, que tan bien funciona) y ser capces desde ahí de presionar en condiciones? Pero, problema: cuando se intentan realizar este tipo de uniones, hay siempre algún problema: o no se quiere perder la personalidad propia dentro de un conjunto que no se sabe muy bien cómo funcionará, no surgen voluntarios para llevar a cabo la nueva organización "federal" (lo mismo pas a nivel estatal, no nos engañemos), no hay fondos económicos... Sin embargo, el hecho de que las páginas de firmas a favor, en contra de un proyecto determinado, como son avaaz.com (entre otras) tengan cada vez más difusión y que consigan metas relativamente difíciles a un nivel local o nacional, hacen que aún haya esperanzas o un camino de cómo actuar de otra manera, con alcance global.

Para terminar, hablaré de la desobediencia civil, o no cumplir con aquellas normas que se consideren injustas. Todo hay que decirlo, no es aplicable a reglas básicas de convivencia, sino esto sería un "Todos contra todos", sino en aquellos pagos de impuestos, de tasas, que se sientan contrarios a lo que es un ideal de justicia o de igualdad. No es únicamente con los pagos (aunque se llama más la atención atacando al punto débil, más en época de crisis), sino también con otras normas. Desobediencia civil es lo que están haciendo los médicos en ciertos hospitales: dar asistencia sanitaria a los pacientes que legalmente no pueden, por ejemplo.  Con este medio se consigue más audiencia mediática, algunas veces más reconocimiento desde la sociedad y la prensa, hecho que es de agradecer. Y, por supuesto, está también el bienestar personal al realizar la acción.

Para terminar, decir que no hay que perder esperanzas, y menos voluntad de cambiar las cosas. Puede que no se consiga con los medios que disponemos en la actualidad, pero no se podrá continuar así durante mucho tiempo, especialmente si nosotros/as ciudadanos/as hacemos lo  posible para conseguirlo. El miedo no puede dejarnos sin fuerzas ni sin ganas. Más que nada porque es eso lo que se pretende: dejarnos sin voz. 

jueves, 30 de mayo de 2013

Las víctimas silenciosas

Cuatro mujeres muertas en una semana. Y esto casi sin pena ni gloria. Sin una repercusión mediática importante. Sin una reacción política immediata. Silencio. Además de las asociaciones de mujeres, así como las específicas de esta lacra social han realizado quejas públicas. Y esto en un año bastante negativo en este tipo de violencia, mal llamada doméstica, que viene detrás de otros muchos negros en este tipo de muertes. 
Sin embargo, no está dentro de los primeros problemas de la ciudadanía, ni siquiera está en la agenda pública. Claro, la crisis, el 25% de parados (más y más, es por poner un número redondo), los recortes en servicios públicos, el hecho de que todos estemos enfadados y desencantados con la política, etc. Esto hace que los aspectos considerados "secundarios" queden en segunda plana o incluso abandonados por la prensa. Pero, ¿hasta qué punto este hecho es secundario? ¿No será que estas muertes están en relación tanto con los recortes como con la "decadencia" del sistema? ¿Por qué en España más que en otros países?
Por un lado, está el hecho de que la Justicia (ya de por sí saturada) no puede responder con rapidez a las denuncias por maltrato. Además, esto se une con el hecho de que en muchos casos no se denuncia por miedo a las consecuencias en su entorno familiar, junto con dificultades económicas o con temas emocionales, entre otros. Después del proceso, las medidas de mantenimiento de distancia con la víctima y familiares no son efectivos, y en muchos casos ha pasado que han sido agredidas nuevamente o, también, asesinadas por culpa de unos medios reducidos. 
¿Por qué esta cantidad de casos de violencia de género en este país? Muchos hablan de la mentalidad, aún machista de cierta parte de los españoles y españolas (estos valores se pasan también en el seno de la fimilia y con las madres, también, no vamos a decir que sea todo culpa de los hombres, sin más). A esto hay que unir una política nula en relaciones sentimentales (menos aún en las sexuales) y en la idea de que el otro (en este caso, la otra) es una propiedad, una extensión de los bienes de uno y que, por lo tanto, está por encima y es dueño y señor de lo que hace el otro. Además del hecho de que casi todas las relaciones de pareja tienen algo de relaciones de poder (¡maquivelista!), y de intentar cambiar al otro/a para amoldarse al otro (no estoy diciendo que esté mal, solo como idea), el hecho de cambiar a la otra persona a un objeto genera este tipo de reacciones. Y, no, no creo que tenga que ver con el hecho de que familia esté perdiendo parte de su ser como tal y su rol social, etc; ni tiene que ver con la mayor "libertad" de la mujer en la actualidad. Más bien es una cuestión de educación. Nadie es propiedad de nadie, por mucho que se quiera. Y esa educación se la damos todos, desde su familia de pequeño, pasando por la escuela y los referentes culturales (películas, cuentos, juegos, etc). Y seguimos pensando que el hombre debe dominar con frases como "¿quién lleva los pantalones en esa casa?", entre otras. 
Así, el hombre tiene que ser dominante (o por lo menos estar un poco por encima) y la mujer tiene que ser la sumisa (en comparación). Unamos esto al hecho de que en España las mujeres no se sienten un cuerpo unido, un solo grupo social o grupo político. Con lo que hay lazos de solidaridad, sí, pero no son todo lo fuertes que deberían ser. Juntamos todos estos factores y ¿qué tenemos? Las cifras de muertes tan altas. Y no se reducen, al contrario, siguen augmentando por culpa de los problemas económicos que obligan a quedarse en el mismo domicilio que la pareja, en algunos casos. 
¿Por qué no se ha hecho nada al respecto? ¿No hay una preocupación seria sobre qué se supone que les está pasando por la cabeza a los hombres que golpean y desprecian a sus parejas? ¿Y en las mujeres que no denuncian o que no cortan la relación desde el principio (independientemente de los problemas económicos y demás)? Por supuesto, es muy fácil hablar desde mi posición, que nunca he estado en esa situación y que no ha vivido ninguna relación de sumisión. 
Sin llegar a esta situación, los porcentajes de tareas domésticas realizadas por mujeres y hombres es también  desigual. Y, también, los salarios son más bajos en el caso de las mujeres que en los hombres. ¿Qué tiene que ver todo esto con la violencia doméstica? Bien, todo está relacionado en esta vida. Y, en este caso, está la idea del capacidad natural y la habidad. Según he estudiado (pero muy por encima), tanto cuando educamos a los niños/as como en la sociedad se hace diferencias entre si una actividad tiene que ver con la capacidad, tiene un valor menor. Así, las mujeres tienen capacidad en los cuidados a familiares, así los trabajos como profesores de preescolar, enfermería, etc tendrán un salario menor y una opinión pública menos favorable. En cambio, si un hombre realiza una actividad que requiere capacidades dichas "femeninas", y si tiene que ver con el ámbito académico cobrará más y será mejor considerado socialmente. Nos pusieron un ejemplo con los médicos, donde los Colegios Profesionales tenían miedo de que el hecho de que hubiera tantas mujeres entrando en Medicina y cubriendo los puestos de cirugía y de dirección de centros de salud, tendría consecuencia en los sueldos de la profesión. No es una imaginación mía, entonces.
En el mundo en el que estoy más "habituada", la política, seguimos siendo minoría. Por mucho que haya más diputadas que en otros países europeos, y durante la legislatura de Zapatero hubo el mismo número de ministras que ministros (por no hablar de Chacón como Ministra de Defensa, que sorprendió a todos/as), sigue habiendo pocas mujeres en las direcciones de empresa, en los puestos de decisión de los partidos, en los think tank, etc. Otra vez, habilidad y capacidad. Y no estoy diciendo que las mujeres no estemos entrenadas ni predispuestas a la política (aunque hay reticiencias a entrar en política actívamente, no voy a negarlo), sino que simplemente, se prima a los hombres, por serlo sin más. Porque tienen "habilidad" política. 
Volviendo al tema central, y no queriendo derivar de la manera en la que lo estoy haciendo (que ya he hecho, mejor dicho), si unimos todos los elementos (problemas en la Justicia, recortes en prestaciones para las mujeres víctimas, una falta de solidaridad más intensa, las tradiciones por las cuales la mujer tiene que ser menos (por decir algo), a lo que hay que unir la idea de que la mujer puede y debe vivir así, porque está preparada para ello) da como resultado negativo la violencia de género. Claro que no, con estos elementos separados no se consigue las cifras que vemos todos los días. Hay también una culpabilidad de las personas que realizan la violencia. No todo es el contexto, sino también los comportamientos individuales. 
Pero, creo que tenemos que reflexionar de los motivos, porque no es ni normal ni justo que todas esas mujeres muertas no sean recordadas o no reflexionemos sobre por qué lo están, y si no se habría podido realizar algo por evitar su situación. Desde aquí, mis condolencias a sus familiares.