Lo primero, pedir perdón por la tardanza. Pero, han pasado tantas cosas que cuando iba a hablar sobre un tema me surgía otro y nunca llegaba a concretar nada. Justamente ante todo este tipo de políticas públicas, decisiones políticas, económicas... es necesario encontrar un lugar en el que poder estar "seguro/a" (si es que se puede estar en algún lugar).
Sobre el título del artículo, me gustó mucho una etiqueta que tiene un familiar en una carpeta que lleva siempre consigo. En ella aparece el lema: "agricultor: o te unes o te hunden", llamando al sindicalismo agrícola. Junto con el lema, había agricultores solos hundidos y otros cogidos, hombro con hombro, que permanecía en la superficie. Pues bien, en una época en la que da la sensación de que todo se hunde, se debería llamar al asociacionismo.
Este artículo se me ocurrió durante la huelga general, cuando a los sindicatos eran acusados de anti-patriotas, de gastar dinero público, de ineficaces (no sabéis lo mucho que empiezo a aborrecer la palabra "eficiencia" o "eficacia"), entre otras cosas. Lo primero, aparecen en la Constitución, junto con los partidos políticos y otras instituciones del Estado, con lo que relevantes son. Al menos para el constituyente del '78/'79. Lo segundo, ¿cómo va a tener poder si cada vez tiene menos afiliados? Sí, el dinero público es una parte importante del presupuesto de estas organizaciones. Pero, uniendo el hecho que la gente no se afilia y que los beneficios colectivos son para todos los trabajadores/as y no solo para los afiliados, dan el resultado de que hay menos dinero. Y, con menos dinero, hay menor capacidad de realizar actuaciones, presión, ser considerados como un interlocutor con fuerza en los comités de empresa... en definitiva, mejorar las condiciones de los trabajadores/as.
Independientemente de los sindicatos, hay otros medios para unirse y "resistir" o "demandar" o "apoyar", dependiendo de tu posición en cada momento. Porque es cierto, los españoles 8como no se cansan de decirnos en la carrera) somos desconfiados, apáticos frente a las organizaciones de la sociedad civil. Pero, creo que a estas alturas se ve con claridad que tú por tu cuenta y riesgo no puedes hacer nada frente al Estado, Comunidad Autónoma, Ayuntamiento, etc. a no ser que seas alguien con buen fondo económico. Porque, los grupos de presión también son conjunto de personas, por cierto.
Con el movimiento del 15-M nos dimos cuenta que se podía hacer. Además, ¿qué mejor que una crisis para cambiar las cosas o cambiar nuestras costumbres? Hay muchas asociaciones, organizaciones, fundaciones, etc. que están preparados y deseando recibir nuevas fuerzas. Porque son las organizaciones de consumidores, por ejemplo, quienes consiguen que se modifiquen o se tenga en cuenta este criterio en todo lo que respecta a facturas, problemas económicos... O, son las protectoras de animales las que permiten que haya segundas oportunidades para animales destinados a una muerte segura. O, son los colegios profesionales quienes (independientemente de sus problemas varios) ayudan a sus colegiados en la defensa de su actividad.
La sociedad civil es necesaria en una democracia participativa, eso que el 15-M y otros grupos de defensa de la democracia real (en realidad, la palabra es "participativa") han estado demandando. Lo cierto es que no han creado todas las asociaciones que deberían o que podían haber creado (ya que tenían al principio fuerza), pero sí que han fundamentado y aumentado la fuerza de otras insertadas dentro del mismo movimiento, como la de "Stop desahucios". ¿Por qué no recoger el testigo de este movimiento tan novedoso (al menos en este siglo) y movilizarnos más allá de las manifestaciones y del voto? Porque la democracia es imperfecta, como somos nosotros. Pero, si nosotros tampoco hacemos nada para implantar una buena base o ayudar a crecer nuevas ramas de la misma, ésta irá perdiendo cada vez más fuerza. Formamos todos parte de un mismo sistema, somos pequeños mecanismos.
No hace falta que diga que los partidos políticos están mal, pero a la política le queda mucho más. Porque política eres tú, y yo, como digo en el título del blog. Si aún no piensas en formar parte de la sociedad civil (de manera más directa que desde un blog, que, a su manera, también es opinión), considera la formación que encontrarás en la misma. Porque, quieras o no, son parecidas a una empresa o a un trabajo, en las que tienes que realizar tareas y cumplir objetivos. No con un objetivo lucrativo, pero siempre hay un objetivo. Además, también está el hecho del pago moral o sentimental, la autorrealización.
La situación es difícil, llena de ataques, de incertidumbres. Pero, todo puede mejorar si hay asociaciones fuertes que siembren bases y las consoliden. O, incluso, que modifiquen éstas. Mientras más mejor, porque separados somos más fácilmente "vencibles".
No hay que olvidar que somos parte del sistema, y como parte lo podemos mejorar, modificar o empeorar. Y también: o nos unimos o nos hundimos.
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