Mirando las situaciones deotras países te das cuenta, por ejemplo, que lo bien que estamos en comparación y en los puntos de unión, por supuesto. Así, estamos mejor en el tema del paro y de la distribución de la riqueza, aunque no tanto en la corrupción. Por otro lado, la situación de los licenciados no está tan mal, en nuestro querido país, pero también hay una gran tasa de paro entre los licenciados...
Más allá de esto, me sorprende la situación. Siempre se ha estudiado en los libros de teoría las transiciones políticas. Y, como no he vivido la Transición española, me gustaría ver la Transición de un país musulmán, ya que siempre se ha dicho que estos países estaban retrasados en lo que respecta a la cultura política, que no había habido ninguna revolución liberal, ninguna Ilustración.
L@s ciudadan@s ahora se sienten poderosos, pero a diferencia de lo que se hace por los países occidentales, no están destrozando mobiliario urbano, sólo reivindicando su poder y sus ganas de poder influir en los asuntos públicos, de tener un trabajo digno, de mejorar su situación, de romper con el régimen anterior.
Lo que me parece peor es que tanto la Unión Europea como Estados Unidos apoyasen a un régimen como el tunecino, sólo por el hecho de que nos ayuda a "parar" a los radicales yihadistas (como si eso los pudiera parar). Nosotros, los garantes de las libertades, hemos sido los opresores de los tunecinos y del resto de regímenes del norte de África, y seguimos considerándonos democráticos. Nos estamos convirtiendo en Estados Unidos durante la Guerra Fría en Latinoamérica...
Bueno, yo solo deseo que en Túnez las cosas vayan a mejor porque un pueblo así se lo merece. Y, esperemos que esto sirva de impulso al resto de países musulmanes del resto de África, aunque no son para nada las condiciones las mismas (como podéis ver en este artículo). Y, me alegro de haber podido comprobar que las ganas de cambio siempre están ahí y que los ciudadanos tienen poder, aunque pensemos que no.
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