martes, 14 de diciembre de 2010

Wikileaks y la prensa


Después de todo el asunto wikileaks (que sigue en curso) muchas personas están alucinando (entre ellas yo misma) con las prácticas llevadas a cabo, especialmente por Estados Unidos.
Lo cierto es que nuestro profesor de relaciones internacionales afirma que las revelaciones de Wikileaks no son para nada importantes, ni críticas, ya que el papel de las embajadas entre otras cosas (representación, protección de los nacionales) es informar al respectivo gobierno sobre las capacidades, potencialidades, hechos... que se suceden en el país donde tienen dicha embajada. Vamos, que las embajadas se constituyen como una especie de servicio de espionaje del país.
Hasta aquí, nada nuevo.
Lo cierto es que las revelaciones han sido tan importantes y tan impopulares que han causado gran revuelo mediático. La justicia sueca va detrás del director actual de Wikileaks, Julian Assange, por un presunto delito de violación. Además del hecho que, de repente, aparezcan estas acusaciones, como intento de acallar las filtraciones que ha llevado a cabo esta asociación, anteriormente no muy conocida, me sorprende que desde la prensa no se hablase anteriormente de esta página, ya que surgió en el 2005.
En la citada clase de relaciones internacionales, se nos avisó de la importancia de los medios de comunicación, que aunque no sean un actor internacional propiamente dicho, puede llegar a ser una forma de presión y de modificación de actividades de los actores internacionales.
Hasta aquí todo puede ser positivo, pero ¿qué pasa con la prensa? ¿Es capaz de ser este gran poder? Me imagino que sí, que es capaz. Pero, al mismo tiempo está controlada por los propios gobiernos, por grupos privados... Ya que los grupos periodísticos son los que ordenan la vida de mucha gente, hacen que los hechos existan o no (sólo con que aparezcan o no unas noticias u otras), es necesario que haya asociaciones como Wikileaks, que consiga que la gente conozca los "trapos sucios" de los diferentes gobiernos, y en especial del suyo propio para saber elegir, escoger, para poder ser informado (ya que su gobierno no lo hace), y tener conciencia de la clase política, del papel de su país en el mundo...
De ahí que entienda (que entienda no que acepte) las ganas que tienen ciertos países, y empresas (no nos olvidemos de las empresas que se han negado a ser a través de las que se dona dinero a Wikileaks) de acallar a esta asociación.
Pero, también entiendo la reacción de grupos de ciudadanos, indignados con el mundo (ya en general) que se quejan delante de las embajadas, que hacen contra-ataques informáticos a las empresas boicoteadoras de esta asociación...
Se necesitan muchos más Wikileaks en el mundo actual. Porque, si eso sólo ha sido el principio, ¿qué más saldrá de la caja de los horrores que son las relaciones internacionales?

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